Gustavo Solís, intendente de Rosario de la Frontera, fue imputado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, fraude a la administración y cohecho. Será citado a las 10 de la mañana de este jueves.
Según el requerimiento de la fiscalía, el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario se habría dado al momento en el que Solís, en ejercicio de sus funciones como intendente contrató a la señora Mirta Verónica Corimayo, en clara violación de la normativa que impide la contratación por parte del Estado de personas físicas o jurídicas afectadas por medidas judiciales cautelares que afecten su solvencia o capacidad de contratación, las cuales fueron debidamente informadas al intendente según dos expedientes.
Por FM Capital, la concejal Valeria Orozco, contó que "esto no es algo nuevo, viene desde hace tiempo. Celebramos ahora que la auditoria trabaje en consecuencia de lo que le pedimos. Tenemos mucha fe en lo que se hizo y se va a hacer. En Rosario hay un gran malestar y descontento".
"Hay pruebas más que claras y suficientes, y si necesitamos aportar más, lo vamos a hacer. Nada de esto es inventado, es todo real", agregó y contó que "Solís se robó una caja fuerte con una gran cantidad de dinero, porque aquí hay más de 400 o 500 planes sociales, pedimos los informes correspondientes pero todavía los seguimos esperando. La hermana del intendente es la secretaria de hacienda".
En este sentido detallo también que "se robaron desde la Municipalidad 200 pares de zapatillas destinadas a gente de escasos recursos. Hay empleados que fueron mandados a cobrar cheques por 7 millones de pesos. Esperamos que la justicia haga su trabajo y confiamos en eso".