El casamiento fue en el 2015, cuando un abogado salteño de 23 años se casó con su tía abuela de 91 años. La mujer falleció al año siguiente, allí el joven inició los trámites en el ANSES para reclamar la pensión pero el organismo puso en duda la legitimidad del matrimonio y rechazó el pedido.
El joven, Mauricio Ossola, sostuvo que "Si tengo que ir hasta la Corte Suprema lo haré porque el rechazo a mi petición es infundado y no traicionaré la última voluntad de Yolanda ni el juramento que le hice. Yo amaba a Yolanda del modo más puro en que se puede amar a alguien".
"Ella fue un sostén importante en mi vida y esa fue su última voluntad", reconoció el abogado en una entrevista con un diario salteño.
El joven explicó que como no alcanzaba el dinero en la casa, él estaba dispuesto a abandonar sus estudios pero Yolanda le insistía en que tenía que recibirse y le decía que ella lo iba a ayudar. "Pasado un tiempo, le pregunté qué le parecería a ella si le propusiera que nos casemos", afirmó.
Cuando a mediados de 2016 Ossola comenzó a tramitar la pensión, la Anses envió trabajadores sociales a su barrio para realizar un informe socioambiental que, entre otras cosas, determinó que los vecinos no tenían conocimiento del enlace. Ante lo cual, el área de Asesoría Jurídica del organismo rechazó la petición.
El joven abogado señaló que su tía abuela y esposa "con más de 90 años tenía una lucidez asombrosa, pero ignoraba las cuestiones de Derecho y quería estar completamente segura de que nuestro matrimonio no tendría ningún vicio de ilegalidad".
En este sentido, advirtió que tras la polémica que despertó su caso "el Congreso siempre puede, si quiere, mejorar las leyes".