Los números revelan que año tras año, no decrece la extensión devastada por las llamas. Es por eso que la Subsecretaría de Prevención y Emergencias puso énfasis, una vez más, en solicitar a los vecinos de la ciudad y alrededores que respeten las medidas de prevención y denuncien al 911 ante el primer indicador de incendio.
Nicolás Kripper, responsable del área, detalló que en julio del año pasado se quemaron 28 hectáreas, en tanto en julio de este año fueron 130; en agosto de 2016 los incendios devastaron 67,5 hectáreas, mientras que ahora son 50 las que tomó el fuego.
El funcionario detalló, además, que durante el último fin de semana largo el 911 recibió 14 llamados por distintos focos. Los de mayor extensión fueron 1,5 hectáreas en barrio San Rafael e igual extensión en el barrio 14 de abril, en la zona Oeste. También se perdieron 10 hectáreas en Santa Ana, límite con Cerrillos.
Con estas cifras, desde el comienzo de la temporada 2017, se quemaron 180,5 hectáreas en la ciudad.