Así lo denunció en comunicación con FM Capital, el vocero de los beneficiarios Nicolás Maggio.
Y es que, según explicó, el Instituto Provincial de la Vivienda inició la construcción de 1000 viviendas en inmediaciones del nuevo barrio y utilizan el agua de red disponible para Pereyra Rozas.
“Nos dejan sin agua durante el día por lo que tenemos que pagar horas extras a los albañiles y mientras tanto usamos un tanque de 200 litros administrando el agua lo mejor posible”, detalló.
Finalmente Maggio aseguró que continúan los robos de materiales y herramientas de trabajo y que pese a haber solicitado colaboración a distintos organismos municipales y provinciales, les quitaron la garita policial que había en el lugar.