Las actividades que ofreció Salta en la semana previa y los días de Carnaval tuvieron distintos matices, aunque todos comparten los símbolos que identifican y destacan los festejos de nuestra provincia.
Las carpas, los corsos, los topamientos de comadres y compadres, la chaya rosarina, el carnaval andino y el más alto del mundo, las fiestas en cada municipio fueron elegidas por salteños y turistas que participaron en cantos, bailes populares, juegos de pechadas, encuentros de cajero y el desentierro del diablo carnavalero.
Medios nacionales resaltaron, este año, estas celebraciones populares de Salta, con menciones a lo expuesto además de las comparsas, copleros y bagualeros cantando en contrapuntos con una escenografía perfecta llena de color, talco, harina, papel picado y serpentina.
También fueron citados los ya tradicionales y cada vez más concurridos corsos de Flores de Cerrillos y Color de Orán y Tartagal.