La presidenta de la Fundación Cintia Fernández, Ana Fernández, denunció la semana pasada en el Ministerio Público Fiscal de Salta al diputado provincial Gustavo Orozco por violencia de género.
Por este motivo, no puede acercarse a menos doscientos metros de la vivienda que ocupa su expareja en la ciudad de San José de Metán. Tampoco puede entablar contacto por cualquier vía. Estas normativas fueron ordenadas por el Juez de Violencia de Género del Distrito Judicial Sur Metán, Carmelo Paz. La causa fue iniciada por la ex pareja del legislador y él luego le inició acciones legales a ella.
Por FM Capital, Orozco, explicó lo sucedido: "hace dos días, cuando tuvimos la audiencia, ha quedado claro que los hechos no fueron como mostraron los medios, nunca hubo violencia de género".
"Yo me estoy separando, hay un divorcio en curso, estuve 22 años con mi esposa a la que quiero mucho. Ella tomó posesión de una camioneta que teníamos en conjunto, y determinó que hasta que la justicia no haga la división de bienes, no me acerque ni utilice sus cosas", explicó.
Siguió diciendo que "si hubo una exposición, y se realizó a los fines de que pudiera suceder un incidente a posterior, a fin de que yo fuese a buscar mi camioneta y ella no me la quiera dar, pero nada más". En este sentido continuó diciendo que "cuando ingresa una exposición de este tema, puede ser tomada como violencia psicológica, por eso se da la restricción de los 200 metros, eso fue todo lo sucedido".
Para finalizar, hizo hincapié en lo sucedido: "yo nunca le pegué, no hubo violencia de género. Dijeron que yo había violado al perimetral, y nada de eso fue así".