Mientras en el país los precios suben y los jefes de hogar hacen malabares para estirar sus salarios y llegar a fin de mes, diputados y senadores se aumentaron el sueldo casi un 50%. A cualquier otro se le caería la cara de vergüenza, no obstante, sin lugar a dudas, la mayoría de nuestros parlamentarios dormirán tranquilos esta noche.
De acuerdo con lo que se conoció el día de hoy, los legisladores nacionales este mes cobraron un aumento del 47%, lo que equivale a, en promedio, 85 mil pesos de bolsillo por legislador.
A eso se suma que quienes viven en el interior también percibieron un aumento en la suma que cobran por desarraigo y en los pasajes aéreos y terrestres en caso de necesitarlos.
Además, por las dudas no se hayan abusado lo suficiente del erario, aumentaron los gastos de representación del 10 mil pesos a 20 mil.
No cabe otro calificativo: ¡Qué hijos de puta! (dejamos a salvo a las mujeres que ejercen la prostitución, que son mucho más dignas que estos filibusteros)