De acuerdo a lo que publica La Voz de Neuquén, en el mes de noviembre de 2002 , Carlos Soñé fue condenado por violar, morder y quemar al hijo de su pareja. El nene tenía tan solo 3 años de edad.
En aquel entonces, tanto la madre como el responsable del hehco, dijeron a la justicia que el menor habia sido mordido por unos perros, pero se conoció la verdad.
En 2004 quedó firme la sentencia por 30 años de prisión por el cargo de abuso sexual agravado seguido de muerte, lesiones graves y abandono de persona.
Ya cumplidos los 15 años de condena, la mitad de la sentencia, la Jusitica resolvió brindarle el beneficio de las salidas transitorias para la reinserción en la sociedad. Soñé podrá salir un domingo al mes desde las 8 de la mañana hasta las 20 horas y estará acompañado por un efectivo penitenciario.