La empresa “Uber” despidió a 20 empleados acusados de acoso sexual tras 200 entrevistas realizadas tanto a empleados como a pasajeros. Además advirtieron a otros 30 por posibles malos comportamientos.
Esta decisión es fruto de una investigación a raíz de la denuncia de Susan Fowler en febrero. En un artículo en su blog contó cómo sufría acoso sexual y que, a pesar de avisar a sus superiores y trasladarlo a recursos humanos, la conducta se consentía dada la valía de los perfiles que ejercían estas prácticas.
Uber contrató al ex fiscal general Eric Holder para investigar el caso y casi cuatro meses después se revisarón 215 casos de acoso de los cuales 100 se desestimaron, 57 todavía están en revisión y 31 personas van a recibir formación para evitar que se mantenga la conducta.
Por el momento no han trascendido los nombres y puestos de los despedidos, pero sí se sabe que algunos eran de rango superior. Uber no ha contestado sobre este caso.