Se trata de una joven de 23 años que quedó inmovilizada y al borde de sufrir graves consecuencias en su salud tras someterse a una rutina de "electrofitness", que incluye enfundarse una vestimenta con electrodos.
Según sus familiares, el martes sentía muchos dolores que le adjudicaba a la estimulación, pero el miércoles empezó a orinar con color marrón oscuro. Ayer, los dolores eran tan intensos que no los soportaba y además "quedó paralizada en la cama", por lo que decidieron llevarla al médico.
Los profesionales le diagnosticaron rabdomiolisis, una enfermedad que desintegra las fibras de los músculos esqueléticos y puede desarrollarse a causa del daño muscular por sobreentrenamiento y que afecta a los riñones por la rotura de los músculos.