La petrolera Raizen, licenciataria de la marca Shell en la Argentina, anunció este lunes que a partir de la medianoche retrotraerá los precios de sus combustibles un 4,5% luego de haberlos incrementado el sábado pasado un 9,5% para mantener su competitividad.
De esta manera totalizará un incremento final del 5% y los nuevos precios de referencia de la marca Shell en las estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires serán de $41,48 para la nafta Súper; $47,67 para la nafta V Power; $39,57 para la Fórmula Diesel; y de $45,95 para la V-Power Diesel.
La decisión de la compañía brasileña que opera la marca Shell se debe a que el aumento que aplicó a sus productos resultó estar muy por encima del dispuesto por YPF y Axion por lo que, ante el temor de perder clientes, resolvieron dar marcha atrás parcialmente con la suba y ponerse a tono con la competencia.