Gabriela Ciuffarella era docente de inglés en dos colegios de Lomas de Zamora, y murió a las 4 de la madrugada del lunes. Padecía cáncer y necesitaba seis dosis de Carfilzomib que cada una cuesta $ 200 mil pesos.
Luego de las protestas de Suteba en Lomas y en La Plata, la autorización de IOMA al trámite que su familia había iniciado el 26 de diciembre de 2017 recién llegó el viernes pasado. Para Gabriela ya era tarde.
“Mi hermana tenía cáncer. Pero lo digo yo, que vi su deterioro y lo dice la oncóloga: el responsable de que Gaby esté muerta es IOMA, que no le dio las herramientas necesarias para luchar", dijo el hermano de Gabriela, Luis Ciuffarella.