Más de 50 mil vecinos y asambleístas de todas partes de Mendoza marcharon para exigir al gobernador Rodoldo Suárez que vete las modificaciones hechas a la ley 7722, que habilitan el uso de sustancias tóxicas para la megaminería.
Luego de que el gobierno mendocino rechazara el petitorio, se produjo una represión que terminó con alrededor de 16 detenidos que poco después de las 5 de la tarde comenzaron a ser liberados, según relevaron organismos y colectivos de abogades.
Los palos y los gases dieron comienzo poco después de que el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial provincial, Humberto Mingorance, afirmara que "no habrá un veto" a las modificaciones introducidas a norma. El funcionario añadió que los cambios habían sido "impulsados desde el Ejecutivo con consenso pleno de los distintos partidos".
La concentración multitudinaria frente a la Casa de Gobierno fue la coronación de la "marcha más grande de la historia de Mendoza", que el domingo por la mañana había partido desde distintos puntos de la provincia en "defensa del agua", para darse cita en la capital mendocina.
Fuente: Página 12