El dueño de un Peugeot 208 robado fue testigo este viernes de un macabro hallazgo cuando fue a un playón policial a retirar el vehículo y encontró el cadáver de un hombre dentro del baúl.
Fuentes policiales indicaron que se trata del cuerpo de un hombre de entre 35 y 40 años, con un tatuaje de un dragón en el hombro, que se encontraba en ropa interior, con la cabeza encintada y sin heridas visibles. El occiso estaba dentro de una bolsa similar a las utilizadas para entrenar boxeo.