El Presidente de la Nación impulsaría una reforma como parte de un gran acuerdo nacional con los gobernadores que busca aplicar sanciones, control del gasto y límites al empleo público; sería una especie de sistema de premios y castigos.
Dicho proyecto contempla un estricto régimen de control de cuentas del gobierno central al interior y apunta a regular el esquema de fondos que se giran desde la Casa Rosada a los gobernadores.
Sobre estas bases se sustenta el proyecto de ley de reforma fiscal que a partir de la semana que viene empezará a trabajar el presidente Mauricio Macri con los mandatarios provinciales.