La niña había ocultado el embarazado y cuando llegó al hospital regional ya estaba en trabajo de parto, dio a luz un varoncito.
Al ser interrogada, la niña aseguro que era fruto de un noviazgo con un hombre de casi 30 años, razón suficiente para que la justicia abriera una causa contra el mismo por violación con acceso carnal.
La investigación está a cargo de la fiscal Aída Farrán Serlé. Entre otras decisiones, la Fiscalía recurrirá a la ciencia para definir la paternidad del bebé. La vía más eficiente y contundente es un análisis de ADN, trascendió.
Los expertos entrecruzarán la información genética del recién nacido con la del único sospechoso. El mismo permanece en libertad, aunque anoche la Justicia apuraba la marcha para citarlo.