El presidente Mauricio Macri anunció ayer un cambio en política de defensa nacional que incluye la “colaboración” de las tres Fuerzas Armadas en tareas de “seguridad interior”, algo actualmente prohibido por las leyes.
Desde Campo de Mayo, flanqueado por el ministro de Defensa, Oscar Aguad, y la cúpula militar, también incluyó en su plan de “actualización” del rol de las fuerzas “la custodia y protección de objetivos estratégicos”, que no especificó.
El anuncio generó la inmediata reacción de la oposición y de los organismos de derechos humanos, quienes subrayaron que la medida no sólo era ilegal sino que echaba por tierra los consensos alcanzados desde el retorno democrático acerca de que no debe mezclarse la política de seguridad con la de defensa.
Macri planteó ayer que en el país había un sistema de defensa antiguo y que se debía “saldar una deuda” con las Fuerzas Armadas de la democracia. Luego sería más explícito en marcar que “los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas del siglo XXI son hombres y mujeres de la democracia”. “Tenemos un sistema de defensa desactualizado producto de años de desinversión”, insistió Macri, quien lamentó que el país sigue “con un despliegue territorial para amenazas antiguas”.
“Es importante que puedan colaborar con la seguridad interior, principalmente brindando apoyo logístico en la zona de fronteras así como también interviniendo ante eventos de carácter estratégico”, sostuvo en el tramo clave de su mensaje. Habló también de custodia y protección de “objetivos estratégicos”. Se trataría, por ejemplo, de centrales hidroeléctricas, actualmente custodiadas por efectivos de Gendarmería.
Fuente: Página 12