Este martes la CGT, el Gobierno y representantes del sector empresario analizaron la aplicación de un bono de 5 mil pesos dividido entre noviembre y enero a fin de contener un paro a raíz de la pérdida del poder adquisitivo. Sin embargo, hay áreas de la producción que pasan por un momento muy complicado y el mismo Estado puso en duda que sus trabajadores lo vayan a percibir.
A pesar de que algunos grupos lo vean como complicado por su costo, el bono no llega a cubrir la devaluación del salario. Según informó este lunes CEPA (Centro de Economía Política Argentina), la pérdida del poder adquisitivo llegó a 11 por ciento si se compara el promedio de 2018 en relación con el promedio 2015.
De acuerdo con lo que informó ámbito.com, en Casa Rosada admiten que los estatales no lo cobrarían, mientras que la central obrera condicionó la suspensión de un eventual paro general a que el presidente Mauricio Macri instruya el bono vía decreto "con carácter imperativo".
La letra oficial habla de que "la aplicación del bono se definirá de acuerdo a la situación de cada sector", consignó el portal.