El Gobierno cree que, luego del nuevo aval que recibió ayer del Fondo Monetario Internacional (FMI), podrá refinanciar su abultada deuda con el organismo multilateral, aunque no consiga una alta aceptación en el canje que prevé realizar con los bonistas como para salir del default.
Así lo explicaron a Infobae calificadas fuentes del equipo económico, que afirmaron que el comunicado de ayer del FMI, en el que se afirma que el Gobierno solo tiene un espacio limitado para subir su oferta a los bonistas, respalda su estrategia de mostrar que está negociando “de buena fe”.
Hoy, la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, Julie Jozack, dijo que “todavía hay espacio para que la Argentina incremento sus pagos a los acreedores privados”. Ayer, el organismo dijo que ese “espacio” no debe vulnerar el esquema de sustentabilidad que planteó la Argentina, por lo que dio a entender que podría llegar a 50 dólares. En particular, el organismo afirmó que no puede haber una carga importante hasta 2024, justamente cuando el país debería terminar de pagar su deuda por USD 44.000 millones contraída a partir de 2018.
Este concepto, clásico en las reestructuraciones de la deuda, es clave para que el organismo que lidera Kristalina Georgieva “acepte reestructurar la deuda de la Argentina”, a partir del programa firmado en el gobierno de Mauricio Macri.
“Si están diciendo que actuamos de buena fe con los bonistas, tienen que aceptar postergar la deuda que tenemos con ellos”, aclaró la fuente oficial.
Para el Gobierno, el otro significado importante del comunicado de ayer del Fondo es simbólico. “Los acreedores pensaban que tenían al FMI en el bolsillo, pero esto demostró lo contrario; el FMI está con la Argentina, no con ellos”, dijo la fuente.
Por lo tanto, aunque Economía no pueda conseguir una alta adhesión entre los bonistas y el país siga en default por un largo tiempo, creen que el FMI avalará una postergación de los pagos del país al organismo. Al respecto, descartaron que el apoyo del staff y de Georgieva puedan encontrar obstáculos en el directorio del Fondo. “Nada sale sin el aval del board”, indicó el funcionario argentino.