Diez grado bajo cero se registran hoy, y hay que marcar un teléfono fijo para poder hablar con la única escuela que no dejó de dictar clases presenciales en toda la cuarentena. A 7.993 km de Salta se encuentra la Antártida, el único continente del mundo libre del COVID-19.
Aislados, pero sin restricciones de circulación, el grupo de 65 personas que está en una de las bases permanentes de la Argentina en el continente blanco, sigue su vida habitual.
En comunicación con FM Capital, el Teniente Coronel Norman Walter Nahueltripay, Jefe de la Base Antártica Esperanza, contó como es vivier en la Antártida en medio de una pandamia mundial.
La Escuela Provincial Nº 38 Raúl Ricardo Alfonsín (anteriormente Presidente Julio Argentino Roca) se ubica en la base Esperanza de Argentina y es la primera y única escuela de la Antártida. Es el establecimiento educativo más austral de la República Argentina y del mundo entero. En esta, se dictan clases presenciales desde el 5 de marzo, y no conocen lo que es el coronavirus.
El Teniente Coronel, explicó que están muy tranquilos porque la última vez que se comunicaron con el exterior fue en febrero. "Hay 0 probabilidad de contagio. Realizamos nuestras actividades normales, entre ellos carpinteros, electricista, mecánico, personas que trabajar para el Servicio Meteorológico Nacional, personal de radiocomunicación, entre otros", explicó.
"En total tenemos 14 chicos. Siete alumnos en primaria, dos en nivel inicial y cinco en secundario que estudian a distancia", explicó Walter. Detalló que un día de clases comienza a las 8 de la mañana con el izamiento de la bandera, luego se ingresa a las aulas y se comienza con las prácticas de lenguaje, matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales. También tienen sus recreos. A media mañana desayunan. Después a la tarde tienen los talleres de educación física y música.