Una gran noticia trascendió hace unos momentos. Sumado al dolor que implica perder a un ser querido, los hijos y nietos de José Duperutt vivieron un duro momento cuando llegaron al cementerio de Lavalle, Mendoza, para darle sepultura al cuerpo y no encontraron el lugar preparado.
Los mismos familiares tuvieron que hacerse cargo la fosa para enterrar los restos, ya que el encargado no apareció por el lugar y los operarios alegaron que no fueron informados del entierro. El Intendente prometió investigar el caso.
Según relató Magdalena Duperutt, hija del difunto, “el domingo cuando llegamos al cementerio los empleados nos dijeron que no les avisaron de un entierro y que no había fosa para enterrarlo”.
Los familiares se negaron a dejar al difunto y fueron a buscar al encargado a su casa. El hombre se disculpó y dijo que iba a ir enseguida "pero nunca apareció por el cementerio”, indicó la hija del difunto.
Fue en ese momento cuando los familiares, cansados de esperar en el cementerio, pidieron palas y se pusieron a realizar ellos mismos la fosa para poder enterrar el cuerpo. Luego de un arduo trabajo en el que se empeñaron hijos, nietos y sobrinos, se pudo depositar el ataúd y rendir el sentido homenaje.