Las personas que disfrutaban de un día más de playa en la isla de Leyte, en Filipinas, quedaron atónitas al advertir la presencia de una extraña criatura en el mar.
El cadáver del animal fue arrastrado por el oleaje hasta pocos metros de la costa.
Julius Alpino, de la Oficina de Pesca y Recursos Acuáticos, aseguró que el cadáver no podía ser identificado porque ya presentaba una avanzada descomposición.