Google ha comenzado a usar los registros de miles de millones de transacciones con tarjetas de crédito para probar que sus anuncios en línea inducen a que la gente haga compras, inclusive aquellas que se hacen offline, en tiendas físicas, dijo la empresa.
El avance, que permite que Google les diga a los minoristas cuántas ventas realizaron por sus campañas digitales, es un paso hacia lo que la industria ha descrito por mucho tiempo como el Santo Grial de la publicidad en línea. Si es efectivo, el programa podría ayudar a persuadir a los comerciantes para que escojan el servicio de Google antes que la publicidad en televisión, que todavía absorbe la mayoría de los presupuestos publicitarios.
Pero la última movida de Google para vincular los senderos digitales de las personas con su comportamiento en el mundo real también renueva las preocupaciones sobre si los gigantes tecnológicos y sus afiliados saben demasiado sobre la vida de las personas y si revelan lo suficiente sobre el modo en que recopilan y usan esa información.
Google acopia grandes cantidades de información personal de los teléfonos inteligentes y las computadoras, incluyendo la ubicación en Google Maps y otras aplicaciones, los términos de búsqueda que eligen las personas y los hábitos de navegación en línea. Toda esa información se asocia a las identidades reales de los usuarios cuando estos se registran en los servicios.
Los ejecutivos de la empresa dicen que ellos usan fórmulas matemáticas complejas, todavía pendientes de patente, para proteger la privacidad de los consumidores cuando un usuario de Google coincide con un consumidor que hizo una compra en una tienda. Las fórmulas matemáticas convierten los nombres de las personas, y otro tipo de información personal, en una serie de números. Así hacen imposible que Google conozca la identidad real del comprador, y también que lo hagan los comercios, dijeron los ejecutivos. La compañía sólo sabe que un consumidor coincidió con uno de sus usuarios.
Además, Google no obtiene una descripción detallada de la transacción individual: solamente la cantidad que gastó.