Sol Pérez se instaló en la Villa para hacer temporada de verano con la obra teatral “La isla encantada”.
Desde que llegó a la ciudad cordobesa, Sol se hospedó en una hermosa casa con parque, palmeras y, lo que le resultó fundamental para los días de calor: una enorme pileta.
Para decorarla y pasar buenos ratos de descanso junto a amigos, familia y compañeros de elenco, la modelo compró graciosos inflables: uno redondo con forma de sandía, un palito de helado y un cisne blanco, además del típico flotador redondo.

