Feliz y entusiasmada por su éxito como cantante, Jimena Barón visitó el living de Susana Giménez. Además de mostrarse plena y de contar que está viviendo su mayor sueño, abrió su corazón y habló sobre la compleja relación que tuvo con su papá, Jorge.
"Mi viejo se fue cuando yo tenía cuatro años y cuando tenía 15 lo fui a buscar, y se volvió a tomar el palo", comenzó diciendo la cantante. E hizo referencia a qué cambió cuando nació su hijo: "Después Morrison sanó muchas cosas, muchos vínculos. Mi viejo estaba con esa locura de que se iba morir joven y lo único que decía era que quería ser abuelo. Mi viejo murió a los seis meses de que nació Morrison. Con él tuvimos una relación muy honesta, horriblemente honesta, porque me dijo cosas que me dolieron mucho".
Y si bien Jimena extraña mucho a su papá y le costó volver a ponerse de pie tras su muerte, se sinceró y reveló que no fue fácil hacer las paces con él. "Fue muy duro, pero era un tipo complicado. Y después entendí que su abandono y su alejarse fue una manera de cuidarme también porque él no podía estar conmigo. Entonces sanamos, me encontré en él. Para mí era más importante ver que mi papá era yo, y que yo soy lo que soy gracias a mi viejo, que quedarme resentida", concluyó, directa.