Todo el mundo habla de la crisis en el matrimonio de Mauro Icardi y Wanda Nara, a partir de una seguidilla de desplantes del jugador, primero, y con un parada de carro de parte de ella, después.
Primero, el delantero del Inter evadió a su esposa cuando ella se le acercó a darle un beso, mientras grababan el especial con Susana Giménez en Milán. Las imágenes recorrieron el mundo. Y después la dejó pagando en Twitter, al no contestarle una pregunta importante, “¿Me amás, Mauro?”, por lo que Wanda optó por borrarlo.
Una de las hipótesis que se escuchó acerca del motivo de esta fisura que parece haber en el matrimonio Icardi-Nara fue el hecho de que ella se ocupa de demasiadas cosas. Lo que habría hecho estallar a Mauro es la decisión de Wanda de ampliar aún más sus horizontes laborales (es representante de su marido, hace poco escribió su primer libro, y es “mamá full time”) y durante el próximo año participará como actriz en una película. Encima esta semana, aprovechó su paso por el país para sumarse a “Golpe al corazón”, con una pequeña participación.