Un momento histórico que se suma al día en el que preguntó si los dinosaurios estaban "vivos" o cuando dijo que la hembra del gallo era "galla".
Esta vez, Susana Giménez tomó un cachorrito para una publicidad no tradicional y el perrito no aguantó. Le dejó el regalito en el coqueto, y costoso, vestido.
"Me muero, te juro que me muero", alcanzó a decir. Un simpático cachorrito le hizo caca en su elegante vestido. "Yo sentía el olor pero pensé que era tuyo", acusó a uno de sus asistentes.
Finalmente se resignó: "es suerte", dijo mientras limpiaba la caca del perrito.