Entrenadores y periodistas votaron y distinguieron al portugués, que comandó al Real Madrid a alzar la última Champions League. Y firme en Montecarlo estuvo Messi, quien probablemente sabía que no iba a ser su turno de ser vencedor, pero igualmente reconoció con altura al hombre con el que compite desde hace años.
El apretón de manos entre ambos dejó en claro que la rivalidad es dentro de la cancha, defendiendo los colores del Barcelona y el Madrid. Mirá la foto:
