Además de ser uno de los mejores futbolistas del planeta, Lionel Messi se transformó en un ícono de la moda y comenzó a animarse a probar con diferentes estilos.
Tras teñirse de rubio y dejarse una tupida barba, el hombre de Barcelona volvió a modificar su look al poco tiempo de su casamiento: se rapó a los costados, bajó el volumen de su pelo y decidió recortarse la barba.
El astro argentino volvió a pasar por la peluquería, donde se cortó el pelo, conservando el rapado a los costados de la cabeza, y pronunciando un poco su flequillo.
A su vez perfeccionó el corte en su barba y hasta hubo foto con el peluquero.
